Ella estaba trabajando con otras compañeras, todas musulmanas, y se le encargó que fuese a buscar agua. Algunas de sus compañeras se ofendieron y se negaron a beber, aduciendo que el agua era 'impura' porque la había procurado una cristiana, por lo que exigieron a Asia Bibi que se convirtiese al Islam. Ella se negó y les replicó que cree en Jesús su salvador, y les preguntó qué había hecho Muhammad en cambio por ellas. Al parecer una pregunta tan sencilla desató la indignación de sus compañeras y una de ellas la denunció ante su marido, un iman. De un momento a otro esta madre de cinco niños ha sido acusada de blasfemia y condenada a morir en la horca, previo que se le acercara uno de sus jueces estando en prisión y le dijera que "si se convierte al Islam le perdonarán la vida". Asia Bibi dijo que prefiere morir como cristiana que salir de prisión como musulmana, y así están las cosas ahora.
No sé cómo funcionan las cosas para los fanáticos, pero evidentemente no lo hacen del mismo modo que para nosotros: cuando alguien me pregunta por qué soy cristiana o qué ha hecho Jesús por mí, no lo acuso de blasfemia ni desde luego lo mando a una cárcel para que lo ahorquen. Ellos piensan de otro modo, amparados no sé en qué ley de la que no recuerdo que se diga nada en el libro sagrado del Islam, que es el Quran y no la voluntad de un juez fanático.
Se ha iniciado una campaña de presión masiva sobre el presidente de Pakistán así como la embajada pakistaní en España, a quienes podemos hacer llegar nuestra voz con nada más que un par de minutos para firmar aquí y, quienes lo deseen, añadir también un mensaje personal en el recuadro al final de la página además de la petición que firman. Son dos minutos o menos para hablar por alguien que puede morir de un momento a otro por pensar en voz alta.
Se habla hasta el hartazgo de los derechos de las mujeres y su defensa en el mundo, pero muchos callan con sorprendente elocuencia cuando es una mujer cristiana la que podría morir. Yo, como mujer y cristiana, no puedo ni me voy a callar hasta que esto se resuelva para bien o para mal; y si se resuelve para mal, voy a seguir hablando así sea por el único medio que puedo.
Los jueces pakistaníes harían bien en aprender a leer, y mejor aun, a leer el sagrado Quran; en concreto el Sura 3, del verso 52 al 57.
Así habló la Verdad
52. Pero, cuando Jesús percibió su
incredulidad, dijo: «¿Quiénes son mis
auxiliares en la vía que lleva a Alá?»
Los apóstoles dijeron: «Nosotros
somos los auxiliares de Alá. ¡Creemos
en Alá! ¡Sé testigo de nuestra
sumisión!
53. ¡Señor! Creemos en lo que has
revelado y seguimos al enviado.
Inscríbenos, pues, entre los que dan
testimonio».
54. E intrigaron y Alá intrigó también.
Pero Alá es el Mejor de los que
intrigan.
55. Cuando Alá dijo: «¡Jesús! Voy a
llamarte a Mí, voy a elevarte a Mí, voy
a librarte de los que no creen y poner,
hasta el día de la Resurrección, a los
que te siguen por encima de los que
no creen. Luego, volveréis a Mí y
decidiré entre vosotros sobre aquello
en que discrepabais.
56. A quienes no crean les castigaré
severamente en la vida de acá y en la
otra. Y no tendrán quienes les
auxilien.
57. En cuanto a quienes crean y obren
bien, Él les remunerará debidamente.
Alá no ama a los impíos».

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