domingo, 18 de julio de 2010

¿Quién tira la primera piedra?


Los izquierdistas fanáticos defienden al régimen tiránico iraní; ellos, lapidan a sus mujeres.

Así, Shakine Mohammadi Ashtiani está condenada a morir enterrada hasta el pecho y lapidada hasta morir por presunto adulterio, el cual ella ha negado repetidamente, retractándose de una anterior confesión al aducir que ha sido coaccionada - y a nadie extrañaría en un país donde se lapida a las personas, país este con un odio indisimulado por la condición de mujer como tantos otros de su misma calaña. Una confesión extraída a fuerza de 99 latigazos no es una confesión, no hace falta contar con el más privilegiado de los intelectos para deducir tal cosa (o quizás sí hace falta, cuando menos para los amigos de tan simpático régimen).

Los defensores del régimen de Mahmud Ahmadineyad son los defensores de estas atrocidades (ellos hablan de "derechos humanos", al menos como los entiende cualquier defensor de terroristas y genocidas). Si Shakine muere, que su sangre manche sus manos junto con las de todo aquel que sostenga una piedra en su mano y la lance contra esa mujer.

A nosotros sólo nos queda difundir su historia por todos los medios a nuestro alcance y esperar, Dios y sentido de humanidad mediante, que se respete algo tan mínimamente esencial como la vida de una mujer que además es madre de dos criaturas. Esperamos quizás demasiado de parte de quienes han demostrado sobradamente qué tanto de humanismo y respeto pueden llegar a tener, pero tampoco sería la primera vez que la voz alzada de las personas rompe con el silencio cómplice y la mano tiránica. Lo único a lo que no hay derecho es a no intentar nada; y si nos arrogamos el derecho a hablar de derechos humanos, nuestras palabras deben forzosamente ir indisolumblemente de la mano con los hechos de nuestra convicción.

Así habló la Verdad

2 comentarios:

  1. El respeto y la defensa de los DDHH son un modo de vida, no un slogan.
    Todavía no se sabe que pasará con esta señora, y lo que es peor, ahora el régimen se metió con su abogado y sus hijos (http://www.es.amnesty.org/actua/acciones/iran-lapidacion-mujer/).
    Solo resta esperar que las multiples campañas iniciadas para salvar la vida de Sakineh, así como la otr*s condenad*s a lapidación, tengan éxito. Y soñar con que esa tiranía despreciable desaparezca.
    Saludos.

    ps: viste "Persepólis"?

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  2. Hola Penuria.
    No, no he visto esa película, pero comparto enteramente lo que decís: los DDHH son un eslogan, o en última instancia un eufemismo de turno para acaparar votos y carrera política. Nada más.

    No hace un rato que me enteré de que a esta señora la van a matar de todos modos. Era de esperar que la suspensión de su sentencia acabara en esto: nada más que un despiste al lerdo entendimiento de la comunidad internacional. Ahora resulta que en vez de lapidarla la van a ahorcar, ¡oh despliegue de benevolencia!

    Un saludo.

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